Vivir durante la obra.

Hay clientes que temen empezar las obras de su vivienda por el hecho de lo incómodas que pueden resultar. Es cierto que una reforma integral practicamente, asegurando al 100×100, que no se puede vivir en el piso lo que dure la misma.

Sin embargo hay detalles que pueden facilitar la vida al cliente que tiene que soportar toda la evolución de la obra, por no poder marcharse a otro sitio.Obra del baño.

Si se realiza la reforma de la cocina, al menos, el electrecista deberá dejar un enchufe para conectar una placa de cocinar o colocar una bombona de gas butano, si la cocina es de gas, siendo en este caso labor del fontanero.

El fontanero, también deberá dejar una toma de agua en uso, para poder lavarse lo mínimo, colocando un balde y el suministro de agua para cocinar.

Si la reforma es en el baño, el inodoro viejo que se va a retirar, servirá para que el fontanero, lo ponga provisional, con unos ladrillos (foto) y poder hacer las necesidades, tanto los gremios como el cliente. No hace falta mencionar que también tendrá que dejar la toma de agua.

No se considera el poner agua caliente porque quizás el plato de ducha o bañera, no estén instalados y no sea necesaria su uso. Muchos clientes optan por asearse en casa de vecinos, familiares o en el gimnasio.

Lo incómodo que resulta la obra se compensa con el resultado final de la misma. Para ver las cosas bien, primero hay que verlas mal.

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