Un profesional de las reformas.

Hace un año que llegó a su fin la vida de un gran profesional de las reformas y mejor padre. He conocido muchas personas dedicadas en cuerpo y alma a trabajar en las reformas, sin embargo muy pocas han puesto el cariño, el gusto, el máximo interés y la auténtica profesionalidad que ponía en todo lo que hacía mi padre.

Siempre decía ” hay que hacer las cosas como si fueran para uno mismo ” y claro uno para sí, siempre quiere lo mejor.

Reformas

No se trata solo de trabajar y ganar dinero, siempre está el orgullo de lo bien hecho  y de que reconozan tu labor.

Una de sus máximas era, ” cuesta lo mismo hacer las cosas bien que hacerlas mal”, entonces, ¿ porqué no hacer los trabajos y cualquier cosa en la vida, como debe ser ?.

Era una persona  tan perfeccionista que llegaba a ser agobiante y tan exigente con los demás como para si mismo. Quizás esa búsqueda de la perfección le hacía ser infeliz  por no llegar a conseguirla.

Yo siempre pensaba que no debía ser tan tremendista y asumir los fallos como humanos que somos.

En el fondo pienso que era feliz a su manera aunque nosotros no lo comprendíamos.

De los errores se aprende para no volver a tropezar en la misma piedra y creo que es la mejor opción para acertar.

¿Cómo se puede saber si algo está bien hecho, si primero no comparas con lo mal realizado ?.

Valga este recuerdo para reconocer todos sus aciertos y sus fallos, como persona que era.

Mi AITA en mayúsculas.

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