Los materiales y las reformas.

Entiendo que los particulares quieran ahorrar dinero en las reformas de su vivienda pero también deben entender que con ello se equivocan en muchas ocasiones. Lo barato cási siempre es caro.

Los particulares, van a los grandes almacenes, cuyos nombres no voy a mencionar para no favorecer ni perjudicar, y compran aquello que más les gusta y más barato parece. Digo parece porque aunque lo parezca no lo es. Pongamos el ejemplo de un grifo termostático que les puede costar a un precio inferior a 80 € y sin embargo uno de marca conocida y puntera, perfectamente puede costar el doble, 160 €.

Entonces si yo soy un usuario, debería pensar donde radica la diferencia. La diferencia está en el mecanismo, en la existencia de un SAT ( servicio de asistencia técnica ), en el acabado, en los componentes, en una garantía de 5 años, etc.  Resulta que compramos el grifo y nos dura coloquialmente, 4 días. Esto nos obliga a buscar un fontanero que lo repare, cosa que ya supone un coste extra. Seguramente el fontanero no encuentre repuestos porque los grandes almacenes compran partidas de materiales, no tienen repuestos y no hay un SAT que repare el grifo. Consecuencia, tenemos que comprar otro grifo, pero si compramos otro parecido y barato, volvemos a caer en el mismo error, y si compramos uno bueno pero más caro, hemos aprendido.

Resultado de todo esto en coste económico:

– 1 grifo barato ( ej: 80 € )

– Coste del fontanero intentando arreglar algo que no tiene repuestos ( ej: 40 € ).

-1 grifo más caro pero de calidad ( ej: 160 € ).

– Coste del fontanero instalando el grifo bueno de calidad ( ej: 40 € ).

Conclusión: el coste final del grifo nos ha supuesto 320 €  y nos podía haber costado 200 €.

Ya se que algunos usuarios cuando lean este artículo, pensarán que a ellos no les puede pasar y que compran bien. Ojalá acierten pero por regla general esto es lo que suele suceder tarde o temprano.

Felices compras.

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