Las duchas de obra

Que raro resulta la reforma donde se coloque una bañera en vez de un plato de ducha, a no ser que en la vivienda dispongan de dos baños y uno disponga de bañera.

Ya se sabe pensamos en los hijos que cuando son pequeños parece que es más práctico una bañera que una ducha, por la cosa de que se puedan caer, a diferencia de poder sentarles en la bañera sin ningún peligro.

Ahora rizamos el rizo y los usuarios quieren duchas pero no las estandar, queremos duchas que cuanto más grandes mejor. No nos conformamos con duchas de 120×75 o superiores, nos atraé las duchas de obra, donde toda la base del suelo o una superficie amplia, es la ducha en si misma.

Se vuelve a lo antiguo, ya que cuando había problemas de colocar una bañera o ducha, por ser el baño pequeño, se hacía la ducha en el centro con el desague correspondiente.

Resulta que ahora tenemos mucho sitio y no no parece suficiente.

Las duchas de obra requieren forrar el suelo debajo de la baldosa, con plomo o plancha de PVC.  Es poco probable que el agua filtre por la baldosa y llegue hasta la base del suelo donde está la plancha o plomo, aunque más vale prevenir.

Un buen recibido, capa de cemento cola y colocación de baldosa, por parte del albañíl, consigue una buena estanqueidad y evita posibles humedades al piso inferior.

Esto como todo son modas y quien sabe si volveremos al gusto por las bañeras grandes donde poder tumbarnos y relajarnos, siempre y cuando tengamos tiempo, y eso por desgracia es un bien escaso.

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