La cubierta.

Hoy paseando por una zona de campo, me he fijado que los tejados de algunos caserios, estaban en un estado bastante malo. Se veían las tejas sin un orden aparente como colocadas de cualquier manera y dando la impresión de que debería haber goteras por todos los lados.
Tejado de un caserio.
Sin embargo, seguramente nada más lejos de la realidad. Los propietarios han tenido el interés de cuidarlo y protegerlo de las inclemencias del tiempo. Es probable que muchos tejados nuevos que lleven un aislamiento bajo teja, tipo tela asfáltica, onduline, etc, seán más propensos a producir goteras, por no cuidar los remates exteriores, los encuentros con las chimeneas o por desplazamientos de tejas.

En el tejado de la foto, el propietario, ha protegido la cumbrera y la parte delantera, con piedras, para evitar movimientos naturales de las tejas o por efectos del viento.

Este tejado, formado por tejas curvas, algo bastante en desuso, forma canales que conducen las aguas hasta el alero. Un alero, que aunque no tiene canalón de conducción, no tiene importancia su ausencia por tratarse de una zona de campo, sin paso de peatones.

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