Comparando presupuestos

Hoy me ha sucedido el caso muy curioso y que merece la pena comentar.

Esta tarde he realizado una visita a un local comercial para presupuestar un trabajo. Casualmente, en el lugar donde ya había estado anteriormente, precisamente presupuestando otro trabajo. El propietario del local me ha informado que sobre el trabajo que yo presupuesté han solicitado otros dos presupuestos a otras tantas empresas.

Cual es mi sorpresa al indicarme, a modo de confidencia, que hay un presupuesto de 11.402 €, otro de 12.220 € y el mío de 2.240 €, entonces es cuando me asalta la duda como les puede suceder a los vecinos de la comunidad.

Si hay dos presupuestos parecidos en precio y el mío es exageradamente más barato, donde radica la diferencia. En este caso puede suceder varias cosas: primero, que las otras empresas valoren sobremanera su trabajo, otra, que estén presupuestando algo que yo no he presupuestado y se me haya escapado a mi control, cosa que dudo y en terecer lugar, que yo haya enfocado el trabajo de una forma más fácil y barata de ejecutar.

Sabiendo que el trabajo hay que realizarlo por una fachada, me da la sensación que las otras empresas han pensado en poner una torre con mecanotubo, más caro y yo ejecutar el trabajo con cuerdas, colgados desde el alero, siendo bastante más económico.

No debemos pensar que el presupuesto más barato sea el peor porque no va en la misma línea que los otros dos, si no que hay que analizar donde estriba la diferencia y si el resultado es el mismo, con garantías de ejecución, habrá que escojer el económico.

En otros casos puede ser al revés que lo barato sea diferente por los materiales que se emplean y no merezca la pena escojer el presupuesto barato, porque al final, lo barato siempre sale caro, por tener que gastar dos veces con el segundo gasto para arreglar el primero.

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